Las filloas es algo que gusta mucho en casa. Aunque la hacemos en cualquier época del año, es común como parte de la gastronomía (o repostería) gallega en la época del ENTROIDO (Carnaval). Es similar a las crepes francesas y, aunque se pueden de rellenar de nata, nutella,…también son muy ricas así, sin más, con un poco de azúcar por encima.
Vamos a disfrutar de un taller de cocina carnavalesca, donde llevaremos a cabo la receta y degustaremos las filloas normales o con nutella y, después del recreo, pondremos una puesta en común de lo que hicimos y haremos una pequeña ficha sobre los ingredientes que necesitamos antes.
Os lo comparto aquí las fichas y os dejo el enlace para descargar e imprimir GRATUITAMENTE: DESCARGAR PDF.
Si no conoceis LA RECETA DE LAS FILLOAS os la dejo aquí. Puede haber unas ligeras variaciones debido a que puede depender al tipo de leche que utiliceis, el tamaño de los huevos, el tamaño de la sartén…
(También os comento que, las primeras veces, es posible que la 1ª o 2ª no os salga bien, no os agobieis.Al principio podemos darles la vuelta demasiado pronto…a muchas nos ha pasado!)
Filloas gallegas (receta tradicional)
Tiempo de preparación: 60 minutos
Tiempo de cocinado: 45 minutos
Duración total: 1 hora y 45 minutos
Rinde: unas 12 filloas
Ingredientes
- 500 g de leche entera
- 500 g de agua
- 3 o 4 huevos medianos
- Un pequeño pellizco de sal (para filloas saladas)
- 400 g de harina de trigo
- Un trozo de tocino para untar la sartén (también se puede usar aceite de oliva virgen extra)
Nota:
- Para filloas dulces, añade una pizca de sal y dos cucharadas de azúcar.
- Para las saladas, solo es necesario añadir sal.
- Recomendación: si dispones de una filloeira o una sartén especial para crêpes, el resultado será mejor que con una sartén convencional.
Elaboración
Introduce todos los ingredientes en el vaso de la Thermomix® y mezcla durante 30 segundos a velocidad 5. Si no la tienes, puedes mezclar todo en un bol grandecito y alto, batir hasta que no queden grumos y quede una masa líquisa homogénea.
Si queda líquida pero demasiado espesa, le echas un poquito de leche o agua (pero muy poquito a poco, y vuelves a batir), hasta conseguir la textura que quieres. Si queda demasiado líquido, la compensas con un poquito de harina. De todas maneras, TIENE QUE QUEDAR UNA MEZCLA LÍQUIDA.
Tras el reposo, calienta una sartén y engrasa ligeramente la base con el tocino (si no tienes, coges un trocito de pan y lo mojas en aceite). Con ayuda de un cucharón, vierte un poco de masa y repártela por toda la superficie, moviendo la sartén con cuidado para que quede una capa muy fina. Si utilizas crepera, puedes ayudarte de un palito para extender mejor la mezcla.
Cuando observes que la filloa empieza a cuajarse, dale la vuelta con las manos o con la ayuda de un tenedor y una espátula. Cocina por el otro lado unos instantes y retírala cuando esté hecha. Ve colocándolas unas sobre otras en un plato (yo les espolvoreo un poco de azúcar entre una y otra, pero cada uno con sus gustos).
A partir de aquí, puedes tomarlas solas o rellenarlas con lo que más te apetezca.
A disfrutar!






